El esperpento, ese género inventado por Valle-Inclán, llevado a la comedia, se pudo apreciar con todo detalle, ya que en cada imitación había un mensaje, pero no un mensaje metafórico u oculto, sino bien visible y apreciable. Y desconectar un poco de la actualidad, sin llegar a desconectar del todo, ya que quedó plasmada en la obra, con ese toque humorístico, es de agradecer.
El trabajo que hay detrás, a parte de años de experiencia, es brutal. Aprenderse un guión tan largo, saber qué personaje va en cada momento, no errar en ningún momento. Y además de eso, el esfuerzo físico que debe hacer, porque en el anterior espectáculo Yes, we Spain dijo que había adelgazado muchos kilos desde que lo presentaba, pero ayer al verlo en vivo, corroboré que el esfuerzo es enorme, entre lo que se mueve, la calefacción, el humo, las luces, etc. era imposible no sudar gota, y pese a que su camisa estaba siempre sin ninguna mancha de sudor, su cabeza daba fe del esfuerzo.